martes, 13 de marzo de 2007

Intro

Este blog estará enteramente dedicado al relato de mis experiencias en viajes urbanos. Muchos pensarán, después de leer alguna o algunas (o la gran mayoría de ellas) "Esta mina es una boluda, ¿por qué no se compra una guía?", y estarán en todo su derecho, más después de saber que tengo una guía que es casi mi biblia, de la que casi no me separo y que, sin embargo, me he perdido más de una vez gracias a ella (pueden pensar en malas lecturas o en interpretaciones erróneas... yo diría... las maravillas de la hermenéutica).
La cuestión es simple: tengo una brújula interna cuyos puntos cardinales distan mucho de los reales, es decir, mi Norte no es el Norte real, por lo tanto, mi orientación es un poco confusa o, mejor dicho, nula.
Toda mi vida he tenido problemas en relación al transporte urbano y a mi orientación en las ciudades.
Cuando era chica no podía viajar más de 30 cuadras sin descomponerme, hecho que a mi mamá le generaba una verdadera angustia cuando veía que, a las 15 cuadras de habernos tomado el colectivo, yo empezaba a ponerme pálida y a tener visibles signos de mareo, sabía que teníamos que bajarnos o la catástrofe sería inminente. A mi hermana, en esa época, le daba rabia únicamente y era muy entendible.
Con los años eso fue pasando, en primer lugar gracias a una pastillita milagrosa sin la que no podía ir a ninguna excursión escolar; y, en segundo lugar, a que una crece y las distancias se acortan y la necesidad de viajar hace que los pequeños problemas desaparezcan si o si.
Superado ese ínfimo problemita apareció otro: mi brújula particular. Tengo una amiga que, después de 14 años de conocernos, sabe que la única manera que podamos encontrarnos es si me dice "nos encontramos frente a tal supermercado o a tal iglesia o a tal plaza", porque tuvo que soportar más de una vez mi pregunta "¿y esa calle cuál es?" "La de la iglesia"... "Ahhhh".
Lo único bueno es que lo tengo tan asumido que tomo la precausión de salir con tiempo para perderme y llegar a horario a todos los lugares.
La amistad, el amor, el estudio y el trabajo me han llevado a transitar por la ciudad y a vivir situaciones que para una persona con la brújula bien orientada rayan el ridículo, pero para mí son casi cotidianas.

1 comentario:

Pamela dijo...

Hola Valeeeeeee!!! La amiga de hace 14 años q conoce de q manera no te ubicas... soy yoooo???
Jajaja!!! Sabes q te quiero asi de desmemoriada con las calles o con tu especial brujula interna... lo importante es q con el correr de los años, nos seguimos encontrando por estas calles de Buenos Aires...
Pame